Ya tenemos preparada nuestra lista de planes para esta primavera navarra, que no queda otra, serán de lo más foral.

Aunque estamos deseando hacer las maletas para salir un poco más allá de la muga, nos vamos a conformar y bien a gusto con este listado de planes y estamos deseando que lleguen unos días festivos para disfrutarlos.

Un picnic entre Olivos

Artajo ofrece la posibilidad de conocer sus variedades de aceites y sus productos en un entorno idílico, su trujal.

Allí, rodeados por los olivos de sus 6 variedades, podemos degustar un picnic al sol (o a la sombrita) con pan recién tostado, embutidos, conservas, tomates frescos, bebidas

Un places para los sentidos y un descanso para nosotros, porque los peques podrán disfrutar mientras de la campa y el aire libre.

Puedes comprar una tarjeta regalo del picnic que te dará acceso a la actividad, la base del picnic y 30€ para gastar en los productos que completan la experiencia. ¿Te lo vas a perder?


Paintball a la orilla del Ebro

La empresa Norte Aventura, de Castejón, nos brinda la posibilidad de descargar adrenalina jugando al Paintball junto al Ebro.

Dos equipos equipados con protecciones y la pistola de bolas de pintura, preparados para competir en diferentes juegos de acción.

Muy divertido y ¡acabarás agotado! Es una experiencia muy chula para jugar entre familias o para celebrar un cumpleaños, la comunión, etc.


En bicicleta por el macizo de Roscas en Fitero

Con la empresa de guías a pie o en bicicleta Fitebike, podrás descubrir Fitero cómo nunca lo habías imaginado. Aprenderás un montón sobre las historia de este pueblo ligado al monasterio cisterciense, subirás a los miradores que rodean el municipio, llegarás al balneario para meter los pies es sus aguas termales y harás el famoso circuito de Roscas.

¿Algo más? Sí, claro. No podíamos olvidarnos de las Glorias y Mirlos del Císter, unos dulces típicos de Fitero que nos encantan. Y por supuesto, la visita al Monasterio, que ofrece regularmente visitas nocturnas y teatralizadas.

Fitero siempre merece una visita, por un montón de motivos.


Una excursión a una granja escuela

Las granjas escuela son un planazo para hacer con los peques. Aprenderán cómo viven los animales, podrán acercarse a ellos, tocarlos, convivir, preguntar…

En Navarra hay un varias, os lo contamos todos en esta publicación. Reserva ya tu visita, muchas tienen terrazas y merenderos para que el día sea completo.


Senderos en Tierras de Iranzu

La asociación para la promoción turística de la Tierras de Iranzu ha balizado un montón de senderos en el valle del Yerri, a pocos kilómetros de Estella. Y son perfectos para una escapada de un día o de fin de semana.

Muchos de ellos son cortitos, entre 5 y 10 kilómetros, con pendientes suaves (otros más complicados, infórmate antes), por lo que el plan puedes ser hacer el sendero con mil paradas por el camino y luego comer haciendo un picnic en las praderas del Monasterio de Santa María de Iranzu, por ejemplo.

Busca en su web, porque se puede completar el plan visitando las salineras de Salinas de Oro, alguna mielería de la zona, quesería o bodega. Y si el tiempo acompaña, un bañito en el pantano de Alloz, la playa de Navarra 😉

La playa de Navarra

Descubriendo cuevas y brujas en Zugarramurdi

Imagen de la web Los apuntes del viajero

Navarra tiene un montón de cuevas para descubrir, pero esta primavera nos vamos a Urdax, a las famosas cuevas de Zugarramurdi (reserva tu entrada online, hay muchas restricciones)

Zugarramurdi, un pequeño enclave de 210 habitantes, situado casi en la frontera francesa. Cada año son muchos los visitantes que se acercan cada año a conocer el “Pueblo de las Brujas” atraídos por este hecho histórico y las leyendas que han surgido a su alrededor.

La trágica historia de 31 vecinos, acusados de ejercer la brujería por el Tribunal de Logroño de la Inquisición en 1610, fue el suceso que cambió para siempre la vida en este lugar y por el que su nombre ha sido conocido universalmente.

La naturaleza que rodea al pueblo y a la famosa cueva de los akelarres, es espectacular. Os proponemos hacer parte del sendero de la Ruta de la Pottoka Azul, para conocer bien la zona.


Descargando adrenalina en el Baztan

Con la empresa BKZ Navarra Aventura, que tiene Baztan Abentura Park (Elizondo-Baztan), Bertiz Abentura Park (Bertizarana) y la base náutica de Bidarrai vamos a soltar adrenalina a chorros durante esta primavera.

Además de situarse en plena naturaleza en estos valles del norte de Navarra, podremos vivir un montón de sensaciones con sus tirolinas gigantes y pequeñas, cañón aquapark natural, rafting, piragua, hidrospeed, vía ferrata, mega-péndulo, arborismo, paintball…

Lo mejor es alojarse en alguno de sus albergues, Kattalin (Legasa) o Bertiz (Narbarte), y desde allí trasladarse a las actividades con su servicio de transporte propio. ¡Planazo!


El Bosque de Orgi

El Bosque de Orgi es un robledal espectacular en el Valle de Ultzama, a 25 km de Pamplona. Se trata de un bosque milenario de 80 hectáreas, único testigo de los robledales húmedos de Navarra.

Pero lo mejor de este bosque es que está lleno de senderos balizados, unos recorridos que permiten disfrutar del robledar de manera segura, perfecto para ir en familia.

Ahora mismo hay que reservar tanto la entrada como la mesa para hacer un picnic si vamos a comer allí. ¡Toma nota!


Un escape room urbano

Además de los 4 escapes urbanos de los que os hablamos esta publicación, ahora en Navarra hay dos más, otra aventura en Falces y en Marcilla.

Y es que la empresa Otoño en Falces no deja de crear nuevas experiencias que aúnan, diversión, misterio y patrimonio artístico y cultural. Es una forma perfecta de conocer los municipios navarros.

Recuerda, si visitas Tudela, Viana, Falces, Marcilla y Pamplona, podrás hacerlo jugando en un escape urbano, ¡aprovecha!


En segway por las Bardenas

Nuestra última propuesta, pero la más cañera. Y es que esta primavera es el momento ideal para redescubrir las Bardenas de la mano de Nataven, la empresa pionera en las excursiones con segways en Navarra.

Te aseguramos que no olvidaréis la experiencia. No solo por el paisaje, que ya de por sí es un planazo, sino porque conducir los segway por esta zona, tanto peques como mayores, es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida.

Kilómetros descubriendo el desierto de las Bardenas, pero que se pasan volando una vez le coges el truco al segway. Y luego quieres más y más…

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