Reducir, Reutilizar y Reciclar, las 3R que nos ayudarán a minimizar nuestra huella ecológica en el planeta. Nosotras estamos concienciadas, ahora lo intentaremos con familia.

Los niños en el colegio, desde bien pequeños, aprenden a reciclar. Han sido ellos los que han concienciado a sus padres para que separen la basura. Cada vez son menos las casas donde se sigue mezclando el plástico, el vidrio, el papel y la basura orgánica. ¿Cuántos de vosotros vais a tirar algo y dudáis? Es síntoma de la sensibilidad que existe hoy en día hacia la conservación y la sostenibilidad del planeta.

La imagen lo dice todo. Nuestros mares se llenan de residuos como este bastoncillo, de un solo uso, del que el caballito no puede deshacerse

Pero no solo se trata de Reciclar, hay que ir más allá. Nuestros mares se están llenando de plástico y está en nuestra mano echar por tierra las previsiones de los científicos: en el año 2050 habrá más plástico en el mar que peces. Y muchos de estos residuos habrán pasado a la cadena alimenticia. Así es que el segundo paso es Reutilizar todo lo que podamos.

Si conseguimos reciclar y reutilizar, la tercera R vendrá sola…

Reducir nuestra huella ecológica en el planeta

En muchas de nuestras casas hemos empezado a tomar conciencia de todo lo que tenemos, de lo que usamos, lo que desperdiciamos… Y francamente, estamos preocupados. La tercera R de la ecuación es la Reducción del Consumo, algo complicado en principio pero que poco a poco, estamos logrando. Y tenemos un objetivo común en el que queremos estar unidos, padres e hijos para ser una familia más eco y minimizar nuestra huella en el planeta. ¿Os unís? Esto es lo que estamos haciendo…

1. Reducir el consumo

Estamos en fase de aprendizaje. Queremos reducir el consumo de alimentos procesados (no son buenos para la salud) así que nos hemos sumado al #Retorealfood, comer comida de verdad, con alimentos naturales. Nuestras recetas son así, llevamos dos años publicando cada quince días propuestas para elaborar en casa, con materias primas de calidad y cercanas. En Tudela y la Ribera, la huerta proporciona verduras y frutas de temporada que debemos aprovechar. Y hemos eliminado casi todo el consumo de azúcar blanco (panela y miel, deliciosos). Casi todo, porque no somos talibanas y nos damos caprichos de vez en cuando (me gustan más las gominolas que a mis hijas…)

También hemos reducido el consumo de productos para el hogar. Darina hace un jabón para lavadora que es estupendo; el vinagre blanco ha sustituido al suavizante (además de ser un potente antical) y lo usamos, junto al bicarbonato y el limón, para un montón de limpiezas.

2. Reutilizar, cuantas más veces, mejor

Somos madres, así que de reutilizar sabemos un poco: la ropa de los mayores pasa a los pequeños. Cuando se rompen los pantalones, se transforman en shorts o piratas y con los trozos que sobran, se hacen vestidos para las muñecas.

Reciclaje de camisas, en Mothermake

Las camiseta que se quedan viejas, son trapos de algodón estupendos. Y las bolsas con ropa para donar o reciclar (en HM te dan 5€ por bolsa en forma de descuento) son un clásico cada temporada.

También reutilizamos envases: los tupers de plástico viejos (ya no compramos de plástico 😜) son cajas para pinturas, para juguetes, para distintos materiales. Los envases de cristal sirven para las conservas, para lo que compramos a granel (legumbres, frutos secos), para reorganizar cajones…

Hemos sustituido las servilletas de papel por servilletas de tela (con el papel de cocina tengo mucho vicio y ¡¡no se como sustituirlo!!) y las botellas de plástico se han cambiado por las de cristal o por las de aluminio para el colegio (estas de Natura tienen tamaño perfecto y boquilla sencilla).

Se acabó envolver con papel de aluminio el almuerzo del colegio: bolsas reutilizables, tupers reutilizables o bolsas de almuerzo (que se pueden meter en la lavadora)

La bolsa para el almuerzo, que puedes meter en la lavadora y la botella de aluminio de Natura

Las toallitas desechables tienen que desaparecer (las de manos, cara y culo), igual que los discos de desmaquillar (sustitúyelos por toallitas de microfibra) o los paños para la mopa. Hay que reutilizar, todo lo posible.Los productos de un solo uso generan una cantidad de residuos que no debemos permitirnos.

Seguro que se os ocurren muchas más formas de reutilizar y de eliminar los productos de un solo uso, ¿nos las cuentas en los comentarios?

3. Mi vida sin plásticos (¿es posible?)

Este fue uno de los pasos más locos que quisimos dar. ¿Somos conscientes de cuánto plástico nos rodea? Es un material hecho para durar siempre. SIEMPRE. La reflexión nos dejó muy tocadas. Y las imágenes del mar de plástico, taladraron nuestra conciencia.

Bolsas de rejilla con cierre de bolita, muy cómodo en el supermercado

Reducir todo el plástico de nuestra casa es un gran objetivo, pero ahora lo vemos complicado. Así que hemos ido dando pequeños pasitos, que percibimos com grandes cambios.

    • Eliminar las bolsas de plástico de un solo uso. Esto ya lo hemos conseguido gracias a las bolsas de rejilla que llevamos al supermercado para comprar la fruta, verdura, frutos secos y demás productos a granel. Se acabaron las bolsas para meter cuatro manzanas o un mango. Y también etiquetamos directamente algunas piezas individuales, poniendo la pegatina encima.
    • Llevamos siempre una bolsa de tela resistente grande, de esas que se pliegan, en el bolso. Así nos sirve para meter lo que compramos en cualquier parte: comida, ropa, libros… Y en las tiendas lo agradecen.
    • Vamos poco a poco intentando comprar las cosas envasadas en metal, cristal o papel. Y al reducir el consumo de muchos productos, se nota también en menos residuos plásticos.
    • No más pajitas de plástico. Hola pajitas de metal lavables. 

4. Reciclamos todo (lo que se puede)

Mientras no tengamos contenedor de basura orgánica para separar del “resto”, tendremos que seguir juntando comida con pelusas o cristal. Pero todo lo demás, lo reciclamos. Si tienes poco espacio, usa bolsas como estas, que se pueden bajar separadas a los conenedores. Las pilas, las bombillas, el aceite usado (este lo reciclamos para jabón), la ropa muy estropeada, los componentes de electrodomésticos en desuso…

¿Sabes dónde se recicla cada cosa? Mucha gente no sabe, por ejemplo, que las servilletas de papel usadas o los pañuelos de papel con restos, ¡no van al contenedor de papel! Ecoembes tiene un Buscador de Envases que ayuda mucho

Y los residuos diferentes (electrodomésticos, muebles, tecnología, etc) van al Punto Limpio Móvil. Aquí os dejamos los horarios y lugares de recogida en la Ribera.

5. Ya no compro para usar solo una vez

Me pasa con la ropa y los libros, sobretodo. No puedo comprar para usar solo una vez: un vestido para una boda, unos zapatos que no pondré más… Tampoco lo hago con las niña: una prenda para probar un deporte que quizá luego no les guste, un disfraz para carnaval que el año que viene no les servirá o un juguete con el que jugarán una vez y se olvidarán.

Con los libros, la solución es leerlos y prestarlos. O cogerlos en la biblioteca. Los juguetes, pienso mucho cual escoger como regalo, sabiendo que lo van a usar un montón. Y ellas ya saben que no tienen que pedir juguetes de esos que una vez se agotan partes del mismo, ya no sirven para jugar. Los juegos de mesa solo los compro si antes los han probado (en la Juegoteca del colegio, por ejemplo)

Estas son alguna de las cosas que hemos ido integrando en nuestro día a día para ser familias más sostenibles con el planeta. Nos queda mucho camino, mucho que aprender.

¿Nos cuentas que hacéis en casa para reducir la huella ecológica?

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