¡Ay Bilbao cómo has cambiao!

Y es que este dicho popular es muy cierto. ¡Vaya cambio ha pegado Bilbao en los últimos años! Bien merece pasar uno o varios días y disfrutar de una ciudad que se ha abierto a la ría, una ciudad moderna, verde, con el encanto de la zona vieja. Una ciudad que hay que visitar.

Bilbao en un día con adolescentes

¡Nos vamos a Bilbao!

Desde Tudela a Bilbao hay unas dos horas y cuarto. No es demasiado para organizar una excursión familiar un día de verano.

No os voy a mentir: intenté pasar una noche para tener más tiempo y poder disfrutar más de la ciudad pero en agosto el precio de una noche para una familia de 4 hizo que me decidiera por ir en el día. Ya hemos estado de vacaciones y pasado todas las fiestas de Tudela … hay que ajustar el presupuesto. 🙂

Llegamos a Bilbao a las 11 de la mañana. Sin atascos para entrar (es agosto). y con posibilidad de aparcar en la calle en zona OTA azul o verde. Esta zona en agosto es gratuita por la tarde (¡bien!) con lo que por 4 € dejamos el coche todo el día cerca del Centro Azkuna, nuestra primera parada.

Centro Azkuna y zona Guggemheim

Columnas del Centro Azkuna Bilbao
Varias columnas del Centro Azkuna

El Centro Azkuna es un antiguo almacén de vinos y aceites reconvertido en un centro de sociedad y cultura contemporánea. Cuenta con exposiciones, cine y audiovisuales, picina y gimnasio. Nosotros lo que hicimos fue entrar a ver el impresionante «Atrio de las Culturas» para ver las 43 columnas que los sostienen, cada una de un estilo y material diferente.

Plaza Moyúa en Bilbao

Y paseando por preciosas plazas y calles bilbaínas (la plaza Moyúa es chulísima) llegamos a la «estrella de Bilbao»: el museo Guggemheim. Si sois amantes del arte moderno no dudéis en entrar. Nosotros con dos hijos de 11 y 14 años y solo un día para ver Bilbao, optamos por no hacerlo.

Pero os aseguro que fuera pasaréis un buen rato haciendo fotos al edificio, al gran Puppy, a la araña Mamá, al museo desde arriba subiendo hacia el puente de la Salvé, con la escultura Arcos Rojos.

Y también disfrutaréis de artistas callejeros (pompas de jabón, algo de artesanía) y podréis refrescaros en los chorros y aspersores que hay al lado del museo. Y los peques podrán jugar un rato en el parque de al lado, con atracciones que gustan hasta a los adolescentes.

Bilbao en un día con adolescentes
Juegos al lado del Guggemheim

La ría bilbaína y las Siete Calles

Después de toda la sesión de diversión y fotografías fuimos paseando por la ría de Bilbao camino de las 7 calles: puente de Zubizuri, construido por Calatrava, el Ayuntamiento, la estación la Concordia para ya cruzar por el Puente del Arenal y ver el Teatro Arriaga.

Y así llegamos a las Siete Calles y al casco viejo bilbaíno. Preciosas tiendas y fachadas (no dejéis de mirar hacia arriba). No existe una ruta concreta, hay que callejear y perderse por ellas, descubriendo rincones magníficos.

Casco viejo de Bilbao

Para no liarnos mucho con la comida decidimos ir a la Gastroplaza del Mercado de La Ribera. Un mercado que en su momento fue récord Guinnes por ser el mercado más completo. Al ser lunes, las pescaderías no están abiertas por lo que pierde un poco de encanto.

Terraza Mercado de la Ribera Bilbao
Mercado de la Ribera y vistas desde su terraza

En la Gastro Plaza del mercado (pillad sitio en la terraza si podéis porque es muy pequeña) hay bastantes opciones para elegir comida: pasta o arroz, vinagrillos, vermutería, pinchos variados, menú del día, fritos, cervecería y también los golosos tendrán su ración de dulce. Está genial para que cada uno de la familia coma a su gusto. He de deciros que un lunes estaba a tope, así que no me imagino cómo está en fin de semana.

El postre nos lo tomamos volviendo sobre nuestros pasos, en El Tilo de Mami Lou, una coqueta cafetería con terraza y vistas al Teatro Arriaga. Hicimos muy bien en seguir las recomendaciones de varios blogueros: ¡los cupcakes estaban deliciosos!

El Tilo de Mami Lou
El Tilo de Mami Lou Bilbao

Bilbao 360º (o casi)

Las vistas de una ciudad desde arriba siempre impresionan. Para ver Bilbao desde arriba una de las opciones es subir al funicular de Artxanda. A mis hijos adolescentes todavía les gusta la idea de subir en un funicular. Por 3,60 € tenemos el viaje de ida y vuelta. El viaje de 3 minutos un poco soso y con mucho calor. No se ve demasiado desde el funicular. Pero desde el monte Artxanda sí que tenemos unas magníficas vistas de Bilbao (casi 360º) y de parte de la costa. Y podemos disfrutar de momentos de relax, con una temperatura muy agradable en sus verdes zonas de descanso.

Al bajar, cruzamos el Puente de Calatrava y nos encaminamos a ver de cerca la torre de Iberdrola … ¡impresiona!. Desde hace solo unos meses la torre de Iberdrola es otra de las opciones para ver Bilbao desde arriba. Pero el recién inaugurado mirador solo está abierto los fines de semana y festivos (9€ adultos, 6€ niños).

Una experiencia diferente: cruzar el Puente de Bizkaia

Ya es media tarde y todavía queremos probar una experiencia curiosa: cruzar el puente colgante (Puente Bizkaia). Se puede cruzar en coche o a pie en una «barquilla«. Yo os recomiendo que lo crucéis desde Portugalete hacia Las Arenas. Así al bajar podéis disfutar de un maravilloso paseo por el Paseo de las Grandes Villas de Las Arenas. Los que no tienen vértigo pueden cruzar andando la pasarela del puente, que está a una considerable altura.

Puente colgante Billbao
Puente colgante Bilbao

Creo que pasamos un bonito día por Bilbao. Nos quedan muchas cosas (que Bilbao es muy grande) pero mis hijos adolescentes vinieron encantados (y agotados) con la experiencia.

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