Hacemos planes

Un fin de semana con niños en Soria

23 agosto, 2017 • Por

Ya os contábamos hace un tiempo lo cerquita que está Soria y la de cosas que se pueden ver y hacer es esta pequeña capital. Hace un par de semanas, nos fuimos parte de la familia SMCLCE a pasar un fin de semana con niños en Soria, visitando diferentes enclaves de esta provincia.

Os lo contamos, por si os apetece disfrutar un par de días por las tierras del Duero.

Vinuesa y la Laguna Negra

Nuestro sábado comenzó madrugando en Tudela para llegar, sobre las 11:00, a la Casa de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión. Es el centro de interpretación de la zona de Vinuesa, Laguna Negra y Urbión, parada obligada para conocer lo que nos espera cuando subamos a la Laguna, la flora y fauna de la zona y cómo se formaron los glaciares de este sistema montañoso.

Allí mismo compramos los tickets de acceso al aparcamiento de la Laguna, donde hay que dejar los coches y comenzar el ascenso a pie o en autobús.

La verdad es que la subida caminando, entre el bosque, cruzando ríos, saltanto rocas y troncos…¡para los niños es genial! Con calzado adecuado y algo de agua, por si aprieta el calor, se hace en poco más de 40 minutos.

Cuando llegas arriba, el paisaje de esa Laguna Negra (que ahora es verde, por culpa de unas algas) es precioso. Puedes rodear parte de la Laguna por la pasarela de madera y si te atreves, subir hasta la parte de la cascada. Llevar un bocata para almorzar en alguna de las playitas de la Laguna también es buena opción.

La Playa Pita, pinos, arena y pedalinas

Bajamos agotados de la Laguna, con ganas de tomar el aperitivo en Vinuesa (merece una visita más larga, pero hay que dejar algo para otra ocasión) y allí mismo, al lado del río Revinuesa, desplegamos nuestras pertenencias y nos montamos una barbacoa, mientras los niños se divertían en el río.

Para la hora de la merienda, ya estábamos en la Playa Pita, la playa de los sorianos, muy cerca de Vinuesa. El Embalse de la Cuerda del Pozo deja en sus orillas playas de fina arena blanca y mucho pinar. La zona de la Playa Pita tiene un camping y restaurante (a la derecha) y una zona de mesas de piedra, bar-restaurante y vestuarios (a la izquierda, bajando por la carretera de acceso). 

Y en ambas zonas puedes alquilar pedalinas y tablas de paddle surf. Y con niños, lo de las pedalinas con tobogán…imaginad. Son baratas y siempre con chalecos, son una forma de diversión segura.

Numancia, historia viva

La mañana del domingo, tras un desayuno en la famosa Mantequerías York (en el centro de Soria) de chocolate con churros (lo típico, aunque he probado churros mucho mejores y con camareros muuuucho más amables) nos fuimos a nuestra cita con la historia: Numancia. 

Los restos de la ciudad numantina se encuentran en Garray, a pocos kilómetros de Soria. Este año se cumple el 2150 aniversario de la caída de Numancia y hay un montón de actos para celebrarlo. Nosotros teníamos visita guiada con actores de la Asociación Cultural Celtibérica TierraQuemada y con César Soria, uno de los mejores historiadores y guías que se puede tener, ¡cuánto aprendimos!

Valonsadero, una parada para coger fuerzas

Para sobrellevar el calor de mediodía, no hay mejor sitio en Soria que Valonsadero, un paraje inigualable a 7 kilómetros de la capital. Habíamos reservado para comer en uno de sus restaurantes, en La Casa del Guarda, el típico menú de huevos fritos, patatas, lomo y chorizo. Una siesta a la sombra de su arboleda y a seguir con el domingo.

Cogiendo cangrejos en el Sotoplaya

Solo nos quedaba bajar al Sotoplaya, a orillas del Duero, una zona rehabilitada hace pocos años y que ha permitido que los sorianos dejen de vivir de espaldas al río. Un ejemplo de cómo se puede preservar un entorno natural y ponerlo en valor turístico (sí, es un mensaje a las autoridades de la CHE y del Ayuntamiento de Tudela, por si quieren copiar).

Son muchos los sorianos que bajan a disfrutar de esta zona, a pasear hasta la Ermita de San Saturio, a tomar algo en el bar del Sotoplaya, alquilar un kayak o una tabla de paddle surf para recorrer un tramo del Duero o bañarse en las presas del río. Y allí es donde unos cuantos señores ¡nos enseñaron a coger cangrejos!

Una buena forma de rematar un fin de semana con amigos y niños en Soria. ¿Os animáis?

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