Si estás por Soria, tienes una excursión imprescindible para hacer en familia: Calatañazor y la Fuentona de Muriel.

Fuentona de Murial, con niños

Calatañazor es posiblemente uno de los pueblos más bonitos de la provincia, que conserva todo el encanto de la Castilla medieval en su fortaleza, sus calles, su plaza con el rollo de justicia, su castillo…

La Fuentona de Muriel es un manantial de agua dulce con la sima subacuática más profunda de la península. Un equipo de Al Filo de lo Imposible buceó hasta 800 metros, pero no pudo continuar. Se cuenta que comunica con la Laguna Negra… 😉

Un paseo entre sabinas hasta la Fuentona de Muriel

Una de las muchas sabinas
La Fuentona de Muriel, una laguna misteriosa

El Sabinar de Calatañazor es un bosque de sabinas, con ejemplares de troncos retorcidos que tienen cientos de años. Y en medio del sabinar, aparece esta pequeña laguna de aguas cristalinas en las que puedes ver la entrada a la cueva, allá en el fondo.

Que no te engañe la vista: el fondo no está ahí mismo, sino 50 metros más abajo

Puedes llegar con el coche hasta el Centro de Observación de la Fauna del Sabinar, donde cada coche paga 4€ por estacionar y acceder al camino que lleva hasta la Fuentona. Es un paseo corto, entre árboles, junto al río Abión, que nace en el Monumento Natural de la Fuentona de Muriel.

La senda está acotada para que no te salgas del camino y es accesible con sillas de ruedas o carritos. Además, hay varios paneles explicativos en el recorrido y varios cruces de otras sendas, entre ellas la que lleva a la Cascada de la Fuentona, que suele estar seca excepto algunos días del año, con el deshielo y las lluvias de primavera.

La Casa del Parque de la Fuentona

Enormes girasoles rodean en Centro de Interpretación
Los mejores torreznillos de Soria, los de la Venta Nueva

Nosotros hicimos primero el paseo y nos fuimos con nuestros torreznillos recién comprados en la Venta Nueva (parada obligatoria de la N-122, antes del desvío a Calatañazor) a visitar la Casa del Parque de la Fuentona.

Es un centro de interpretación dónde te cuentan muy bien cómo es la Fuentona, todo lo relacionado con las sabinas y con la Sierra de Cabrejas, que es como se llama a toda esta zona de la provincia de Soria.

La entrada está incluida en los 4€ que habíamos pagado y además de estar en un antiguo palacio, el Palacio de Santa Coloma, está en medio de un campo de enorme girasoles, el sitio ideal para nuestro improvisado vermut.

Calatañazor, donde Almanzor perdió su tambor

El pequeño pueblo de Calatañazor se erige en lo alto de una colina, rodeado por su antigua muralla. Hay que dejar el coche abajo, en las zonas que el Ayuntamiento ha habilitado para ello, solo pueden acceder dentro del pueblos los vecinos.

Adobe, piedra y madera

Las calles empedradas, las casas reconstruidas como antaño, con piedra, madera e incluso las hay que conservan el adobe en sus chimeneas pinariegas (son las que tienen forma de cono invertido).

Almanzor, quien en Calatañazor perdió su tambor

Calatañazor invita a pasear, a pararte para admirar el artesonado de las fachadas, los pórticos de madera y ver el busto de Almanzor (parece ser que fue aquí dónde perdió su tambor, es decir, se acabó sus suerte y empezaron a perder las batallas)…

El paseo en cuesta acaba en la plaza del Rollo de Justicia, una columna de piedra donde se administraban los castigos y penas del pueblo. Y la plaza tiene una casa de lo más curiosa, con dos columnas de madera entre las de piedra del pórtico y una columna con forma de escalera en la esquina. Muy instagrameable 😉

Y no podéis dejar de subir al castillo, con su torreón rehabilitado para poder acceder a lo más alto y contemplar las vistas de todo el valle: trigos, girasoles, pueblecitos a lo lejos, el bosque de sabinas y muchos riscos con buitreras, en las que fácilmente veréis a los buitres bien cerquita.

Comer en Calatañazor

Hay varios restaurantes, con comida tradicional para degustar la gastronomía castellana (guisos, migas…) y los vinos de la Ribera del Duero, por supuesto. Incluso vimos algunos carteles con menús infantiles, que siempre son bien recibidos.
Podéis probar en el Restaurante El Sabinar (con menú para dos personas por 36€ y menú infantil) o El Palomar de Calatañazor, con un menú castellano espectacular.
El Restaurante Calatañazor y la Posada del Cura, son también alojamientos y comparten la zona de terraza con vistas a la vega, son un lugar perfecto también para el aperitivo, el café o una copa de noche (llévate chaqueta, que es Soria)

Alojarse en Calatañazor

Casas rurales y hotelitos preciosos para pasar unos días de tranquilidad, excursiones y buen rollo.

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